„Hast du gehört, jetzt sind auch die Busse kostenlos!“ Die Totalsubventionierung des öffentlichen Nahverkehrs auf Mallorca ist in aller Munde. Mit ihr läuft ein interessantes Experiment. Die Frage lautet: Was muss passieren, damit wirklich mehr Menschen ihr Auto stehen lassen?

Eine erste Erkenntnis gibt es jetzt schon: Die Aktion fördert spürbar die Nachfrage. Es gibt aber noch mehr Stellschrauben, die betätigt werden müssen. Vielleicht ist ein langsam und stetig wachsendes Interesse genau das, was der jahrelang vernachlässigte ÖPNV auf Mallorca braucht. Höhere Fahrgastzahlen, mehr Frequenzen, neue Linien, mehr Attraktivität...

Immer mehr Menschen beantragen die tarjeta intermodal, andere reaktivieren die tarjeta ciudadana, und es reift hoffentlich in zweierlei Hinsicht eine neue Erkenntnis. Zum einen, dass die tägliche Autofahrt nicht deswegen weiterhin die beste Option sein muss, bloß weil sie zur Routine gehört. Und zum anderen, in der Politik, dass der öffentliche Nahverkehr über das Angebot, und nicht über die Nachfrage gesteuert werden muss. Das gilt für Buslinien und Tarifsystem genauso wie für Palmas Radverleih Bicipalma sowie auch für die Pläne zur Airport-Straßenbahn oder den Zug in den Inselosten. Was praktisch und günstig ist, wird auch angenommen werden. Der öffentliche Nahverkehr muss nicht gratis bleiben, aber sehr wohl ein transparentes und attraktives Tarifsystem haben.

Und bitte die Urlauber nicht vergessen: Ein Hola-Mallorca-Ticket, das die Benutzung von Bus, Bahn und Bicipalma beinhaltet, ist überfällig.

Efecto catalizador para el transporte público de Mallorca

„¿Te has enterado? ¡Ahora los autobuses también son gratis!“. La subvención generalizada del transporte público en Mallorca está en boca de todos (pp. 34-35). Es un interesante experimento que plantea una pregunta: ¿qué tiene que pasar para que más gente deje el coche?

Ya hay una primera constatación: la campaña está impulsando notablemente la demanda. Pero aún hay más palancas que ajustar. Tal vez un aumento lento y constante del interés sea exactamente lo que necesita el transporte público en la isla, descuidado durante años. Mayor número de pasajeros, más frecuencias, nuevas líneas, más atractividad...

Cada vez son más los que solicitan la tarjeta intermodal, otros reactivan la tarjeta ciudadana. Ojalá madure una nueva toma de conciencia en dos aspectos. En primer lugar, que el viaje diario en coche no tiene por qué seguir siendo la mejor opción sólo porque forme parte de la rutina. Y en segundo lugar, en el ámbito político, que el transporte público debe gestionarse por la oferta, no por la demanda. Esto se aplica a las rutas de autobús y al sistema de tarifas así como al servicio de alquiler de bicicletas Bicipalma y a los planes para el tranvía al aeropuerto o el Tren de Llevant. La población eligirá lo que sea práctico y barato. El transporte público no tiene por qué seguir siendo gratuito, pero debe tener un sistema de tarifas transparente y atractivo.

Y no hay que olvidarse de los turistas: urge la oferta de un billete tipo „Hola Mallorca“ que incluya autobús, tren y Bicipalma.